5 de marzo de 2011

Entrañas

Recostada, casi dormida, imaginaba a su Josh a su lado, con la ilusion de el calor de su cuerpo penetrandole en su subconsciente. Las personas que llegaron a conocerla en sus mejores tiempos, sentian lastima por ella. Su madre, Susan, una señora tranquila, regordeta, de cachetes descomunales, manos chicas y rellenas, siempre limpia y con su cabello minusiosamente recogido en su casi permanente coleta, era la mas preocupada. Íva casi diario a darle compañia a su pobre hija. Le llevaba alimento, la vestia, la cuidaba, le hacia compañia, y casi la bañaba por completo. Ella lo sentia necesario, y Jude lo aceptaba lo mejor que podia. Amaba a su madre, y toda su vida habia estado a su disposicion, y no le desagradaba su compañia, pero no sabia muy bien como sentirse al respecto. La siguiente, era su tia Esther. Una mujer larga y delgada, jorobada por la misma razón. Cabello corto, hasta la barbilla, color castaño claro. Arrugada y de lentes, con larga nariz. Pero ella solia ir más por conveniencia. Era una chismosa. Íva, platicaba con su hermana cosas como los zapatos de la cuñada en la boda del sobrino, cosas sobre su marido, que ya no lo soportaba, cosas de su unico hijo, que se habia vuelto a escapar, cosas sobre economia, política, calentamiento global, artistas, y chismes, chismes por doquier. La gente ya se habia acostumbrado a oir las cosas mas impresionantes de su boca, y no creerle ya ni la mitad. Lo que le faltaba de longa le sobraba de exagerada y mentirosa. Su hermana era la unica que no habia salido corriendo y habia evitado sus llamadas, ya que, segun ella, la familia era primero que nada. Y si no habia amor de la familia, no habia nada. Asi que iva, se enteraba de todo lo que podia y hablaba hasta por los codos, y luego, cuando no hubiera cosas interesantes que compartir, se iva y contaba al resto de los familiares con los que Jude vivio su infancia cosas como que la muchacha cada vez hablaba menos, y que la mamá se estaba apoderando de su vida, y ni siquiera la dejaba respirar. El ultimo era su primo Christian. Era hijo de Esther, pasa desgracia de el; y lo digo porque el es completamente lo opuesto a su madre. Era el unico por el que Jude sentia algo parecido al cariño, claro, aparte de Josh y su madre. Vivio con el su infancia desde que tenia memoria, se contaban todo y el siempre trataba de hacerla feliz. La quiere mucho. Ya habia terminado la carrera, tenia 25 años. No era muy guapo, pero tenia una linda carita. Ojos negros, labios rellenos y cutis muy liso, pero no era muy atractivo aparte de eso. Pero por alguna razón tenia muchas chicas siempre a su alrededor; seguramente por su personalidad. No era presumido para nada, sabia escuchar, siempre hacia reir a todos con su ocurrencias, era relajado y super abierto, pero sabia muy bien distinguir cuando era un momento de seriedad. En fin, sabia como tratar a las mujeres. Por eso caia tan bien. Algunas veces iva a visitar a Jude, y trataba de hacerla platicar o hacerla mostrar algo que significara que aun estaba mas viva que muerta. Susan estaba preocupada; pensaba que no era el mismo desde la trajedia. Tambien le afecto, era muy amigo de Josh, pero lo que mas le alteraba era ver a su prima en ese estado. Y claro que eso no mejoraba las cosas con Esther. Les hechaba la culpa por la desgracia de su hijo. Pero a Susan no le importaba. Le dolia mucho tambien, ver que su hija perdia toda señal de felicidad. Pero preferia verla, aunque le doliera, que dejarla sola, ahi, en ese departamento, Hecha un ovillo cubieta con su manta color ladrillo que ya nunca soltaba. Lo preferia mil veces. Y eso era todo. Era toda su familia; era toda la gente a la que llego a ser apegada durante toda su vida. Deprimida y solitaria. Asi empezo y asi es como debia terminar ************** En la esquina, el doctor Ackerman acababa de comprar el periodico y se dirigia a su trabajo. El trabajaba en el Hospital Psiquiatrico del Sur. Con su café en la mano y su periodico bajo el brazo, caminaba pensando que tal vez era hora de tomarse algunas vacaciones. La semana pasada se habia llevado suficiente con el gran suceso con Abraham, dentro de la sesion de rutina. El era uno de sus pacientes de mayor cuidado. Casi habia muerto en ese momento. Solo prque se le ocurrio decir algo que no debia. Ninguna palabra insultante se podia pronunciar en presencia de Abraham, y el doctor estaba muy estresado ese día, asi que lo olvido. Ese pequeño error casi le costo la vida. El hombre enloquecio y comenzo a estrangularlo. Por suerte su secretaria escucho el escandalo, y como Abraham no es un hombre muy fornido, muy alto o grande, solo intimidante por sus multiples cicatrizes alrededor de su cara, y sus grandes ojos enloquecidos, siempre abiertos de par en par, vigilando. Y entre los dos pudieron quitarselo de encima. El pensaba en darse un momento con sus hijos, ya que casi nunca estaba con ellos, el trabajo le absorbia la vida, y con ese incidente decidio que habia sido suficiente. Dio vuelta en la ultima cuadra antes de llegar a su oficina, y la nieve de las fechas de Diciembre le quemaba la frente, la barbilla marcada y sus mejillas rosadas. Su gran nariz ya no la sentia. Entro y el calor del lugar le dio la bienvenida. Se sintio de nuevo en casa. De pronto olvido todo el rollo de las vacaciones y todo lo que estaba pansando hace un momento ¿Cómo podia dejar esto, si era lo que amaba? Era su trabajo, y no habia podido elegir uno en la vida mejor que este. Adoraba el edificio y adoraba a sus pacientes. Aqui era feliz. Colgo el abrigo y se sento en el escritorio de su oficina, a leer el periodico y a tomar café, en otro día tranquilo de psiquiatria. ***************** Jhony, sentado en la fria y dura cama de la habitacion, con su inquilino silencioso enfrente, de pie, son moverse, se preguntaba que iva a hacer con su vida, y su futuro. Se veia perdido en ese lugar extraño, y con su hermano metido en semejantes asuntos, hacia de su vida una tortura. Queria salvarlo y ayudarlo, pero no podia decirlo. El sabía en que se habia metido, sabe donde esta estancado. Queria ayudarlo, sacarlo, pero nadie podia saber que lo sabia. No en estas condiciones. Tenia que salir de este lugar primero. Nadie le iva a creer si estaba aqui metido. Solamente prque nadie entendia su posicion. El no veia gente muerta, veia milagros. Ángeles. Cosas positivas, espiritus. El no le veia nada de malo a su defecto. El lo veia como milagro, un don. Pero al parecer para la sociedad era algo malo. Asi que ahi estaba, encarcelado, en esta jaula de cuatro paredes, con enfermos en vez de criminales. - Jhony, es tu hora de hablar con el doctor. Le dijo la enfermera que acababa de entrar en su jaula. Le tendio un brazo, y el la siguio. En el transcurso vio a tres vivos, y cinco muertos, caminando tranquilamente por el pasillo, rosandose unos con otros, en paz. ¿Cómo podia esto ser malo? Se preguntaba. Entro a la jaula del doctor y se pregunto si estaba encerrado por loco tambien. La primera impresion que tuvo Jhony fue la de un hombre común, con facciones muy marcadas, que le daban aspecto de personaje de caricatura; joven, pero arrugado por la tension que cargaba. Habia un niño detras de el. con mirada torturada y triste. Pero muy apegado con el doctor. Era la primera vez que lo veia, al parecer sin algun defecto por el que tenia que estar encerrado. Se sento enfrente y la carcelera se fue. - ¿Cómo estas? Mi nombre es el doctor Ackerman, y estoy aqui para escucharte y comprender tu cabeza. Te aseguro que puedes confiar en mi. Yo te ayudare a sacarte de aqui lo mas pronto posible. Sus palabras de aliento no le dieron seguridad ni confianza para nada. Menos su sonrisa que trataba de fingir comprension. Decidio hablar despues de un rato. - Tu... ¿Eres como ellos? - ¿Cómo quienes? -Como los locos, que encierras en este lugar. ¿Tienes problemas, como ellos? - Todo el mundo tiene problemas. -Pero a ti no te acusan de loco por ellos, ¿O sí? El doctor se callo por un momento. - No, supongo que no. - Entonces no eres como ellos, o como yo. - Que pena que digas eso. Los dos se quedaron callados por un momento. El tenia curiosidad por saber que hacia aqui, perdiendo el tiempo. -¿Por qué estas aqui? - Para ayudar a la gente como tu con sus problemas, ya te lo dije. - Pero no te funciona. - ¿Cómo lo sabes? - Tratas de comprenderlos, pero tu eres cuerdo. No podras comprenderlos mientras tengas tu sentido común. Los locos no lo tienen. Y no me confundas con ellos, por favór. - ¿Tu por qué estas aqui, Jhony? Le pregunto el doctor despues de un rato. -Porque veo milagros. Porque piensan que soy como ellos. -¿Cómo quienes? - Como los locos, los que vienen aqui. Jhony estaba perdiendo la paciencia. - ¿Y por qué piensan eso? - Dimelo tu. -Eso que dices, sobre los fantasmas, es muy interesante. Dijo el doctor tratando de mostrar sorpresa e interes. El noto su falsedad. - No finjas conmigo, puedo darme cuenta. Esto ya lo sabias desde un principio. Esta escrito en la hoja que esta sobre tu escritorio. El doctor bajo la mirada y despues regreso a la vista de Jhony, el cual lucia molesto. - Perdoname. Pero es mi trabajo. - Disculpa aceptada. ¿Cuándo me van a dejar salir? - Cuando estes curado. - Pero yo no estoy enfermo ni loco. - No digo que lo estes, pero ver cosas sobrenaturales es tener alguna falla. No saldras hasta que curemos la falla. - No es una falla, es un don. Y lo he tenido desde que naci, asi que mejor rindanse y dejenme salir. - No podemos hacer eso. Los dos permanecieron callados. -¿Porqué no? - Porque no estas cuerdo. - Soy una persona normal. Soy igual que tu, que el vecino y que el tipo que te vendio tu café. No tengo nada que pueda dañar a la sociedad. Solo porque veo diferente, soy un peligro para el mundo. - No es eso. Lo que pasa es que pueden ser cosas que tu mente hace que tu veas y creas. Alucinacines. Y si es eso, podrias tener alucinaciones de otro tipo, que si podrian ser dañinas para la sociedad ¿Si me entiendes? Tenemos que estar seguros. -No son alucinaciones. Los dos se callaron de nuevo. -¿Ves algo fuera de lo normal dentro de esta habitación? El dudo un momento en contestar, pero al final se atrevio. - Veo a un niño, parado tras de ti. El doctor se quedo quieto por un momento, con los ojos clavados el Jhony. Algo en su expresión era diferente. Dio la vuelta, y no vio nada, obviamente. Se regreso lentamente a donde estaba Jhony. Su expresión rara todavia no desaparecia. -¿Y cómo es? Le pregunto el doctor -Esta muerto. El doctor guardo silencio por un momento. -Eso ya lo se, dime por favor los razgos de este niño. -No quiero. Respondio casi de inmediato, poniendose serio. Aparte de que lo consideraba una falta de respeto para el alma en pena, a Jhony no le gustaba hablar sobre las cosas que veia.No estaba acostumbrado y le resultaba incomodo, ademas de incorrecto. Nadie nunca durante casi 30 años lo supo. No se lo contaba a nadie porque sabia que lo tacharian de raro. No lo consideraba como algo malo, pero sabia que si hablaba ocurriria lo que, ocurrio. Estaba en contra de eso, pero tenia miedo de terminar aqui. Pero despues de 27 años, al enterarse de lo que le sucedio a su hermano, estallo; y paso lo que tenia que pasar. Termino aqui, el el lugar al que le habia temido siempre. Estaba muy enojado. -¿Me puedo ir? El doctor no contesto. -Si, supongo que si. Jhony se levanto casi de inmediato. Se dirijio a la puerte sin despedirse. - Nos vemos. Oyo decir al doctor mientras cerraba la puerta a sus espaldas. El eco de la puerta resono por casi 20 segundos dentro de la oficina del doctor. Este paciente iva a ser un poco complicado, pensaba el, pero nada del otro mundo, ya habia tratado a personas que se comportaban como el, creyendose superiores a la autoridad. Suspiro. Sólo otro día de trabajo. Se dijo. Le intereso y sorprendio un poco lo que dijo sobre el niño. Tenia que admitir que aunque no le creyera, si se ponia tenso al pensar que un espiritu estuviera en el cuarto. Lo anoto en su libreta, y volvio a leer lo que sabia sobre Jhony hasta ahora. Varios acontecimientos traumatizantes. Accidente automovilistico al año de edad, compañeros agresivos en la primaria, asesinato a sangre fria de su padre hace 12 años, y un hermano declarado muerto hace menos de 8 meses. Suspiro. No le parecia extraño que estuviera aqui. Para nada. Habia gente que habia sufrido de abuso desde psicologico hasta sexual por alguno de sus familiares, o gente que habia perdido a toda su familia por alguna razón, victimas de un secuestro, o simplemente esquizofrenicos de naturaleza. De todo habia aqui, y no era el unico que sufria de alucinaciones. Suspiro. No le sorprendia demasiado. Pero eso si, cada paciente es diferente. Cada uno tiene su forma de ser y de ver el mundo, y no podia tratar a cualquier paciente por igual. Volvio a suspirar; y despues salio de su oficina. Mientras tanto Jhony, molesto, entro a su habitacion y azoto la puerta detras. Daba vueltas inquietas por toda la habitación. Con su inquilino tranquilo en una esquina. Se detuvo por un momento y respiro profundo un par de veces. Miles de imagenes y recuerdos se amolotonaban en su mente, sin sentido y muy rapido. Cerro los ojos en un intento de detenerlas. Los abrio y vio al hombre con facha de vagabundo. -¿Y tu que miras? No le respondio. Jhony tenia su mirada fija en la parte de la cabeza que no tenia craneo. - Eso debio doler. ¿Qué te paso? Le pregunto mientras observaba un poco horrorizado su cara hinchada, morada, deforme y con sangre, al igual qeu sus ropas. Tenia un poco de curiosidad de saber que fue lo que hizo que terminara asi, pero continuo con su silencio misterioso. - Asi que no hablas, ¿Eh? Le dijo y despues se sorbio la nariz. Tenia ambos brazos en su cintura y movia una pierna nervioso. Tenia un poco inclinado el cuerpo y movia la cabeza en lo que parecian ser pequeños espasmos. Se sento en la orilla de su cama y continuo moviendo el pie. Con los sentimientos confusos y entrelazados. ************ Chris vio el reloj de la pared; 7:58, hora de cerrar. El tenia un pequeño local que atendia junto con su madre. Era una tienda de recuerdos y regalos. Pequeña, pero muy organizada y ordenada.De todo un poco. Chris se levanto de la silla de detras del estante, y se acercaba al llavero para tomar sus llaves, su chaqueta, apagar la luz y cerrar. Cerraban a las 8, y ese día su mamá no estuvo ahi toda la tarde, pues tenia clase de cocina. Era pesima cocinando, pero a la fuerza queria aprender a cocinar, asi que ya nadie mejor ni le decia nada. Apago las luces y salio, despues dio media vuelta y cerro la puerta. -¡Espere! Oyo una voz desde su derecha. Volteo. En la esquina de la calle venia un joven apresurado y con la mano levantada. Penso por un momento irse y finjir que no lo escucho; tenia algo de prisa, pero despues se arrepintio. Jude podia esperas otros 5 minutos si se daba prisa. El joven llego hasta donde estaba Chris y tomo un momento para recuperar el aliento. El joven se veia aproximadamente de 19 o 20 años, iva elegante, pero no de traje. Olia a perfume y estaba muy bien peinado. - ¿Ya cerro? - En eso estaba, ¿Qué necesita? - Hoy mi novia regresa de viaje, pero ya voy tarde y necesito un regalo... no se si usted... - Adelante. Dijo antes de que pudiera terminar. Abrio y encendio las luces. El joven entro rápido y le tomó menos de un 10 segundos escoger un obsequio. Chris se acerco al mostrador y cuando iva a recibir el dinero se escucho un sonido estruendoso y chirriante. Todo paso muy rápido. Vieron al auto a toda velocidad perder el control desde las ventanas, y al conductor asustado tratando de recuperarlo. Escucharon un sonido horrible y fuerte de algo que choca contra el cemento, y despues las voces espantadas de las personas. Se quedaron paralizados por un breve momento, y despues salieron ambos de la tienda a observar el resto de la escena. El auto habia ido a estamparse a aproximadamente 8 casas de distancia. Hacia el camino que debia haber estado tomando Chris si no hubiera atendido al joven. Chris no podia reaccionar. Hubiera muerto seguro, el auto lo habria aplastado contra la pared y despues hubiera caido entre todos los escombros de cemento. Pero estaba ahi, parado, solamente con los oidos entumidos, pero sin un razguño. Estaba pasmado. Vio al joven pasar veloz a su lado, con el obsequio sin pagar. No le importo. Ese tipo le habia salvado la vida. De pronto pudo parpadear y moverse. Debia saber por lo menos su nombre. - ¡Hey! Grito. El joven estaba entre la multitud de gente tratando de pasar para ver mejor. Volteo y Chris se acerco veloz. Su cuerpo se sentia extraño, entumido y a la vez lleno de adrenalina. - Chico tu... has... me has... no puedo... ¿Cómo...? Gracias yo... No sabia no que decir. Nunca habia visto un accidente automovilistico en vivo, y ahora estaba parado enfrente de la persona que habia hecho que no muriera en uno. La impresion le estaba sacando lagrimas. - ¡Hey, amigo! calmate, no llores. ¿Qué te pasa? Solamente se volco contra la casa, nadie salio mal herido. - Lo se yo... me salvaste. Le dijo tratando de calmarse. -¿Qué? - Tu... me interrumpiste... ya me iva... y... Se detuvo de nuevo. Respiro profundo un par de veces y despues se enderezo. - Me salvaste la vida. Gracias. - Pues... de nada. Dijo el joven riendose. Chris comenzo a reirse tambien. Se empezaban a escuchar las sirenas de las patrullas a lo lejos. - ¿Cómo te llamas? - Aaron. Dijo, y le tendio la mano. - Chris. Le dijo, y se la apreto. - Creo que deberia llamar a mi mamá. Dijo despues de un momento. - Si, y yo a mi novia. Despues de veinte minutos, Susan, Jude y Esther llegaron el el auto. Susan al volante. Apenas freno, ambas bajaron corriendo del auto. Llegaron y lo abrasaron. Jude se bajo a su tiempo. El las calmo y les conto que estaba vivo de milagro, pero que no habia sufrido ni un razguño. Por un momento le dieron ganas de llorar otra vez, pero se controlo. Despues fue y abrazo a Jude. Ella no hablo. El les conto toda la historia y despues le regalo el peluche a Aaron. Quedaron de seguir en contacto. Se fueron todos en el mismo auto y fueron a casa de Susan. En el camino Esther no dejo de hablarle, y Chris le escuchaba la mitad en el aciento trasero. Susan solo suspiraba y movia la cabeza algunos momentos, y lo miraba por el espejo. El abrazaba a Jude con un brazo detras de los hombros, y otro sosteniendo su mano. Se habia quedado dormida a mitad del camino, en el hombro de Chris. Era el momento favorito de casi todos, porque era en sueños cuando Jude sonreia, asi que les encantaba que se durmiera. Llegaron y la recostaron. Despues se sentaron los tres en la sala. -¿Y que vas a hacer mañana con la tienda? Le pregunto Susan a su hermana. -Supongo que cerrarla, hasta dentro de dos o tres días. - Si, eso creo. Continuo Chris. Esther tenia abrazado a Chris, y no habia parado de llorar casi desde que le llamo por teléfono. - Ya mamá, no te preocupes. Estoy bien. No llores. Dijo recordando que eso mismo le dijeron esa tarde a el. Despues de una tarde de charlar, Chris y Esther se fueron, y Susan se preparo para acostarse. Vistio a Jude, se preparo la cena y se puso a leer en lo que le entraba el sueño, mientras que pensaba que su hija cada vez estaba peor, y que tal vez ella sola no podria ayudarla a superar su problema. Necesitaria de alguien experimentado para hacer que mejore. Era lo que trataba de evitar, pero cada dia perdia mas las esperanzas de que sola podria curarse. Uno de estos dias buscaria a alguen profesional para ayudarla con el problema. Se recosto y cerro los ojos. Soñó con accidentes de autos y doctores mentales...
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Ke onda!! jajajajja ojala y les guste el capitulo ya me habia tardado un buen... ke mal me siento. sorry!!!! jejejeje tratare de publicar mas seguido. ok? Comenten!!!!